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¿Por qué hice 918TAG?

¿Por qué hice 918TAG? Todo empezó buscando una bici usada. Al lado, un celular con la ficha de una bici en la app de 918TAG.

Hace algunos meses atrás empecé a pensar en el siguiente paso con la bici, así que empezó mi búsqueda en internet y redes sociales para cambiar la MTB que yo tengo. Yo soy más de la tierra que del asfalto. Tenía ganas de salidas con un cierto grado más de complicación, senderitos un poco más ásperos. Entonces empecé buscando una endurera, o por lo menos una doble suspensión, para tener con qué meterme a esos lugares.

Así que hice lo que hace todo el mundo y me puse a mirar opciones, nuevas y usadas. Con los precios de las nuevas, enseguida terminé mirando bicicletas usadas en Marketplace y en grupos de venta. Acá es donde me hace el click la cabeza, porque en los marketplaces hay muchas opciones. De esas muchas, hay unas cuantas que realmente parecen buenas opciones y otras que directamente no. Después, cuando tenés ya elegidas las buenas opciones, uno le empieza como a buscar la trampa. ¿Qué no estoy viendo bien en las fotos? ¿Dónde habrá exagerado el vendedor? ¿Dónde estará mintiendo?

Hagamos de cuenta que elegí una opción que me encantó, a la que no le encontré a simple vista ninguna cosa rara. Ahí empezaron otras 3 dudas o pensamientos que, si te fijás, terminan explicando los tres pilares del producto: registro, historial y transferencia.

¿Esta bici es de quien la vende?

La primera duda fue la más básica. Algunas tenían factura y muchas no. Y las que tenían, la tenían a nombre del que la compró nueva hace tres años. Ese papel (que en realidad no afirma titularidad, solo indica quién la pagó en el local) le sirve solamente al primer dueño y a nadie más. Después de la primera venta la bici queda "sin papeles", y para saber de quién es simplemente tenés que creerle al que te la vende.

De ahí salió lo primero que tenía que existir: un registro. Algo que diga exactamente qué bici es y de quién es, y que no dependa de un papel que se pierde porque andá saber dónde lo pusiste. También con el tiempo, recorriendo los grupos de Facebook, me enteré de que algunos que compraron la bici nueva en un local nunca recibieron una factura a su nombre. Pero bueno, ese es un problema para después.

¿Qué mantenimiento tuvo en realidad?

La segunda etapa de dudas apareció cuando empecé a hablar con los vendedores. Una doble suspensión (y en realidad, cualquier bici) tiene un montón de cosas que se gastan: horquilla, amortiguador, rodamientos, transmisión. Y todos te dicen lo mismo, "tiene los services al día". Bueno, pero ¿qué service? ¿Cuándo lo hiciste? ¿Quién lo hizo? ¿Le cambiaron algo? ¿Las suspensiones tienen los services con las horas de uso? Hoy no hay forma real de saberlo. O confiás, o la intentás comprar igual ofreciéndole un monto al dueño que tenga contemplado un "descuentito por posibles sorpresas".

Bueno, eso me llevó a pensar en el historial. Que cada service y cada cambio queden anotados en la bici, con fecha, y que nadie los pueda editar ni borrar después. Si el vendedor te dice que tiene el service al día, lo ves.

¿Cómo demuestro que es mía después?

La tercera duda o pensamiento fue más para adelante. Supongamos que la compro. ¿Cómo demuestro yo que es mía si un día lo necesito? Y el día que la quiera vender, ¿qué le muestro al que me la compre? Iba a quedar en el mismo lugar que el vendedor de marketplace, pidiéndole a otro que simplemente confíe en mí.

Bueno, para eso es la parte de las transferencias dentro de la app. Que cuando la bici cambia de dueño quede declarado en el sistema ese cambio de dueño, y que el historial que fue juntando con el tiempo con el dueño anterior siga con la bici para el nuevo dueño.

Acá en Argentina, con un auto o una moto esto es obvio, tienen papeles que legalmente tenés que tener o te secuestran el vehículo. Las bicis, por suerte no, aunque hoy algunas valgan tanto como un auto 0km. Pero que NO estemos obligados legalmente a tenerlas registradas (por suerte) no significa que desaprovechemos algunas ventajas del sistema que usan los bienes registrables. Así que me quedaron tres palabras grabadas: registro, historial y transferencia. De ahí salió 918TAG, un sistema de registro, historial y transferencia de bicis. Es un kit que se pega en la bici, con un QR a la vista y un chip escondido, más una app donde quedan el registro, el historial y las transferencias.

Lo que más me costó

No me costaron tanto las decisiones de diseño ni de código, la parte que más me costó fue decidir cuándo sacarlo e irlo haciendo público.

¿Por qué me costó esta parte? Bueno, tengo una lista larguísima de cosas para hacerle y mejorarle al producto, y siempre hay algo más que podría estar antes de lanzar. Pero un producto no puede vivir eternamente en mi compu. Tiene que salir a chocarse con la realidad: que lo use gente que no me conoce, que se trabe en algún paso, que me diga qué no entiende. Eso no lo resuelvo desde mi casa.

Así que acá está. Ya se puede comprar y ya hay bicis registradas. Si querés ver cómo funciona, está todo en 918tag.com. Si tenés dudas o algo para decirme, escribime a hola@918tag.com.